Mensaje 21
Amadísimos hijos, os amo a todos. El amor es algo hermoso. El enriquece vuestro corazón, os trae alivio, os da poder, y os ayuda a ver la belleza a vuestro alrededor. El amor os da alegría y fortaleza y os ayuda a lograr la sanación.
Hijos míos, este tipo de amor solo puede experimentarse si conocemos a Jesús. Jesús os da Su amor gratis y sin condiciones.
Amadísimos hijos, sois sin sentido pues aunque tenéis sed y hambre de amor en vuestros corazones buscáis amor en este mundo, pero con corazones desesperados llenos de soledad, dolor y un gran vacío.
Hijos míos, este amor terrenal no os puede satisfacer. Mirad como hoy en día hay tantas familias destruidas y sin dirección.
Amadísimos hijos, el único amor perfecto es Jesús, el amor de la Cruz, el Cristo que dio todo por vosotros. Creedlo y no dudéis. Cuando Lo abrazáis en vuestro corazón, Él os dará fuerza, dicha y esperanzas en vuestra soledad. Jesús es esperanza.
Hijos, Dios envío serpientes a los desobedientes Israelitas y les mandó a ver la vara de Moisés para vivir. Aquellos Israelitas que vieron la vara con fe vivieron, pero aquellos que no creyeron perecieron.
Es lo mismo ahora como lo fuera entonces. Cuando creáis en Jesucristo quien murió en la Cruz y fue resucitado, entonces disfrutaréis del cielo en la tierra.
Amadísimos hijos, no es demasiado tarde. Os amo a todos.
Por favor lees en la Sagrada Biblia: I Corintios 13: 6, 7, 13.
Mensaje 22
Amadísimos hijos, no penséis que las escrituras están lejos de vosotros, ellas son la Palabra de Dios. Jesucristo vivió entre nosotros hace 2000 años y nos enseñó Su Palabra. Aceptadla con fe y descubriréis la verdad.
Hijos míos, Jesús fue concebido en el vientre de una Virgen y nació en una sagrada familia. Él fue abandonado por su gente, asesinado en una cruz, y luego resucitó por todos nosotros.
Mis queridos hijos, cuando creáis con fe, un milagro estará sucediendo dentro de vosotros. La Palabra es el plan del Padre y Su promesa.
Amadísimos hijos, cuando aceptáis y creáis, ayudáis a completar la promesa del Padre. Recibid la palabra como un niño inocente. Nuestro Señor habla de forma clara para que lo podáis entender.
Amadísimos hijos, Nuestro Señor os enseñará lo que necesitéis saber. Mirad más allá de vuestro conocimiento terrenal y de vuestros pensamientos y buscad a Jesús. Él es la solución a nuestros problemas.
Os amo a todos.
Por favor, leed en la Sagrada Biblia: Romanos 4: 1-8, I Corintios 1: 26 – 31.
Mensaje 23
Amadísimos hijos, ¿Por qué vivís en el miedo? Confíad en Jesús y en Vuestra Madre y encontraréis la paz.
Hijos, acaso ¿no ahorráis dinero en los bancos?, si confíais en los bancos que son administrados por hombres, ¿Por qué no confíais en el Dios que os creó a vosotros y al mundo entero?
Hijos, lo que el hombre crea es imperfecto, sólo ved a vuestro alrededor, Un huracán puede destruir vuestras posesiones, incluso vuestras vidas. Daos cuenta que lo que amáis y en lo que confíais en esta vida no es seguro. En cambio, confíad en Dios solamente, el creador del mudo. Él es el señor de todo, inclusive del futuro. Cuando créeis en Él, en Dios Padre Él os protegerá. Pues Él puede hacer ambas cosas, destruir y reconstruir como lo desee.
Amadísimos hijos, el mundo es un lugar temporal mas no nuestro destino final. Dios nos habla a través de su Palabra y de la oración, por eso debéis dedicar tiempo a juntas cosas. No todos conoceréis el tiempo o las estaciones, pero aquellos que estéis despiertos y oréis entenderéis la voluntad del Padre.
Hijos míos, es por eso que yo Vuestra Madre os enseño a través de los mensajes. Armaos con la Palabra y la oración. El mundo se está conviertiendo en un lugar cada vez más peligroso debido a los pecados del hombre, y los eventos naturales os señalarán el disgusto de Dios.
Amadísimos hijos, permaneced alerta y orad. Os amo a todos.
Por favor Leed en la Sagrada Biblia: Lucas 21:22, 34:38, Juan 14: 1-4